PEC 4.1: Espejo. Evaluación entre pares

Pública

SEMILLA

En esta parte final del proceso me quedo con una sola semilla: la enfermedad. En mi caso la práctica artística no tiene cabida sin la implicación personal del artista, así que qué mejor manera que desarrollar esta semilla que me acompaña durante hace ya un tiempo. Hace unos años me diagnosticaron endometriosis y después de la operación desarrollé una fatiga permanente y dolores articulares y musculares.

REFERENTES

Este trabajo ha sido un proceso continuo de retroalimentación de las distintas fases. Desde este punto de partida, sinceramente he empezado a trabajar de una manera más cómoda y fluida. A medida que iba investigando me he dado cuenta todas las similitudes entre mis referentes. Contextos diferentes, continentes diferentes e incluso épocas trascendiendo un mismo mensaje. En primer lugar la importancia del autorretrato y la autoexpresión para representar una realidad vivida que es compartida por todos los referentes. Una implicación mayor con uno mismo y con el espectador. Mis referentes expresan a través del arte su vida, sus experiencias. Por un lado, a través del arte se sanan y comprenden a ellas mismas y por otro lado visibilizan la enfermedad y el dolor a la sociedad.

CAMINO

En un principio desarrollaré este proyecto en tres fases: preproducción, producción y postproducción.

  1. En la primera fase, entraría la parte de la semilla y referentes y la preparación de todo el material técnico y artístico para la realización de la fotografía, también la organización previa a la sesión y el boceto a realizar.
  2. En la segunda fase sería el momento de la sesión fotográfica. En esta fase puede ser que las imágenes que había pensado no quede bien en pantalla e improvisaría sobre la marcha y probaría planos nuevos. Es un proceso abierto, donde no me cierro a la primera idea. En este momento también pienso en la imagen que voy a retocar y si hace falta otras imágenes para completarla.
  3. Para finalizar es la última fase de postproducción. Para empezar, realizaría una selección de las fotografías tomadas y las adaptaría al boceto o crearía uno nuevo a partir de las imágenes obtenidas. Es el paso más importante, en mi proceso, porque es donde me siento más libre. A partir de una imagen, puedo realizar otra totalmente distinta.

 

Me gustan las imágenes que tengan un punto de surrealistas y con un aire pictórico. Aquí sí que me gustaría comentar que me dejo guiar mucho por lo que siento en el momento y lo que va surgiendo. Sí que es verdad que tengo normalmente una metodología a seguir (enquadre, licuador, retoque de piel, colorimetría…) pero que en cualquier paso la imagen puede dar un vuelco totalmente diferente a lo que pensaba. Un “error” en una capa, un pincel que no quería utilizar, una composición inesperada… e ideas varias que van surgiendo en el proceso de construcción de la imagen.

Para finalizar, me gustaría añadir algunas texturas a la obra final que realizaría manualmente a través de la pintura, digitalizarlo y que formara parte del acabado de la fotografía. También en este caso, y de los conocimientos adquirido en el taller de pintura y color, me gustaría trabajar especialmente el color que es un aspecto que en mis fotografías anteriores lo utilizaba de una manera muy intuitiva.

A medida que me acerco más al día de la sesión de fotografías siento más la necesidad de improvisar y hacer los bocetos en función de lo que salga en la sesión de fotos. Lo que sí tengo claro es la utilización de colores poco saturados, piel pálida y toques de rojo en nariz, dedos, ojos… La imagen que tengo en la cabeza es una mezcla entre fotografía y pintura y cada vez se acerca más a una mezcla entre realidad y abstracción. En este punto añado a mis referentes a Silvia Grav que me inspira a la hora de utilizar la edición.